El periodo formativo americano se relaciona con el neolítico europeo o asiático. Sin embargo, mientras en el Viejo Mundo las formas sedentarias y urbanas se adoptaron con bastante rapidez, en América el proceso duró casi cuatro milenios. A medida que se fue incrementando el número y la variedad de especies cultivadas por los pueblos prehistóricos, y que las reservas de alimentos disponibles estuvieron en condiciones de garantizar la subsistencia, la caza fue perdiendo importancia.