En 1956 se firmó un convenio entre la Pontificia Universidad Católica de Santiago de Chile y la Universidad de Chicago por el cual un grupo de alumnos seleccionados irían becados a esta última para realizar estudios de posgrado en Economía. El objetivo era dotar a la Universidad Católica de un grupo de por lo menos cuatro profesores de jornada completa que tuvieran un riguroso entrenamiento en Ciencias Económicas. Así fue como a partir de octubre de 1958 se produjo una profunda transformación en la enseñanza en la Universidad Católica. Producto del prestigio académico alcanzado, en 1967 y 1968 se organizó un curso de Economía especialmente diseñado para empresarios. Este curso se dictó en las oficinas de la Sociedad de Fomento Fabril y a él concurrieron los empresarios más representativos e importantes del país. La convivencia entre académicos y empresarios fue recíprocamente enriquecedora y produjo como resultado el que éstos propusieran a un grupo de nuestra Escuela de Economía su participación en la elaboración de un programa económico para el candidato señor Jorge Alessandri.
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jueves, 11 de diciembre de 2014
El impacto de la Gran Depresión y la industrialización basada en la sustitución de importaciones
Un informe de la Liga de las Naciones demostró que Chile fue el país más golpeado por la Gran Depresión. Tomando como referencia el promedio de los años 1927-1929, la situación económica en 1932 era la siguiente: el PGB cae en un 38,3%; el nivel de exportaciones e importaciones se reduce en 78,3% y 83,5%, respectivamente. Esto condujo al brusco abandono de la estrategia orientada a la exportación de recursos naturales. Ello no obedeció a una motivación ideológica, sino que fue una imposición de la naturaleza y gravedad de los problemas económicos generados por la Gran Depresión: seguir apoyándose en las exportaciones como el sector líder que mantuviera en movimiento la economía nacional, no era ya posible. El efecto perjudicial de los shocks externos evidenciaba cuán vulnerable era la economía chilena.
sábado, 31 de mayo de 2014
El concepto y el método en Economía
1.1. ¿QUÉ SE ENTIENDE POR ECONOMÍA?
Las personas necesitan alimentarse, vestirse, recibir una educación, etc.; para ello tienen unos recursos o ingresos que siempre son insuficientes a la hora de conseguir todos los bienes y servicios que desean para satisfacer sus necesidades. También el conjunto de personas, o sea la sociedad, tiene necesidades colectivas, como las carreteras, la defensa, la justicia, etc., y, al igual que ocurre con las personas individuales, también tienen más necesidades que medios para satisfacerlas. La Economía se ocupa de las cuestiones que se generan en relación con la satisfacción de las necesidades de los individuos y de la sociedad.
La satisfacción de necesidades materiales (alimentos, vestido o vivienda) y no materiales (educación, ocio, etc.) de una sociedad obliga a sus miembros a llevar a cabo determinadas actividades productivas. Mediante estas actividades se obtienen los bienes y los servicios que se necesitan, entendiendo por bien todo medio capaz de satisfacer una necesidad tanto de los individuos como de la sociedad. La Economía se preocupa, precisamente, de la forma en que se administran unos recursos escasos, con objeto de producir diversos bienes y distribuirlos para su consumo entre los miembros de la sociedad.
En este proceso de producción y consumo se plantean y resuelven muchos problemas de carácter económico: es decir, problemas en los que se utilizan diversos medios para conseguir una serie de fines u objetivos.
miércoles, 24 de abril de 2013
Crisis de 1929 y sus efectos en Chile
Carlos Ibáñez se convirtió en aliado de los capitalistas norteamericanos, a quienes les aseguró los monopolios del cobre, de la energía eléctrica, del salitre, de los tranvías y del comercio. Se calcula que, en 1930, las inversiones directas de capitales norteamericanos en Chile, sumaban 729 millones de dólares. Con ello, los primeros años de la dictadura dieron la sensación de una notable bonanza, que permitió emprender algunas reformas de carácter económico, estimulando la inversión hacia la industria liviana. Se solicitaron varios empréstitos a la banca extranjera, para desarrollar un gran plan de obras públicas, que provocaron una mayor subordinación de la economía chilena.
La economía y el imperialismo
En la medida en que una nación tras otra entran en la era de las maquinarias y adoptan los métodos industriales más avanzados, es más difícil para sus empresarios, comerciantes y financieros colocar sus reservas económicas, y progresivamente se ven tentados a aprovechar sus gobiernos para conquistar con fines particulares países lejanos y subdesarrollados a través de la anexión y del protectorado (...). Este estado de la cuestión en la economía es la raíz del imperialismo. Si los consumidores de este país pudieran elevar tanto su nivel de consumo que fueran capaces de avanzar a las fuerzas de producción, no habría ningún excedente de mercancías y capital capaz de exigir del imperialismo el descubrimiento de nuevos mercados (...).
En John Hobson, El imperialismo. 1902.
domingo, 31 de marzo de 2013
El salitre: promotor del desarrollo
Se ha arraigado en el país una corriente interpretativa dominante, que atribuye al auge salitrero una serie de funestas consecuencias para el desarrollo nacional, sin apreciar, adecuadamente, a nuestro juicio, las profundas transformaciones sociales, económicas y políticas e institucionales a que contribuyó a dar origen simultáneamente.
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