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jueves, 11 de diciembre de 2014

Factores explicativos del crecimiento económico

El proceso de ahorro-inversión y la incorporación de la tecnología moderna constituyen los determinantes principales del crecimiento económico. En general, bajos niveles de ahorro inducen bajas tasas de crecimiento económico. Pero, ¿a qué se deben las bajas tasas de ahorro? Hay distintas explicaciones, no excluyentes entre sí: a) Una economía subdesarrollada, con un bajo nivel de ingreso, tendrá una capacidad de ahorro reducida. Este ahorro disminuye aún más si crece la población. b) Individuos de distintas sociedades tienen distintas actitudes psicológicas frente al ahorro. c) La propensión a ahorrar es mayor entre los empresarios que entre los trabajadores; luego, en un contexto en el que los trabajadores posean un elevado poder de negociación se tenderá a una redistribución del ingreso hacia mayores niveles relativos de remuneraciones, generándose un menor nivel total de ahorro. d) La existencia o no de ciertas instituciones específicas, como el sistema previsional y grandes corporaciones, puede afectar significativamente el nivel de ahorro. 

Pero, para que una economía crezca, también es condición necesaria la inversión. El ahorro generado en una economía puede no ser reinvertido en el país; es tradicionalmente el caso de las utilidades remitidas al exterior por las empresas extranjeras. El nivel de inversión depende de distintos factores, como la existencia del empresariado y de proyectos rentables, la posibilidad de acceso de los empresarios a un mercado de capitales, interno o externo, que facilite la concreción de esos proyectos. Por último, un contexto económico y político estable, con reglas definidas, es un elemento positivo para la inversión. 

Prosperidad económica y social en Singapur

Desde su independencia de Malasia, en 1965, Singapur se convirtió rápidamente en uno de los países con los más altos niveles de crecimiento económico y de bienestar social de Asia Pacífico. Al igual que muchos países desarrollados, la economía de Singapur experimentó un proceso de cambio estructural al pasar de una estructura industrial básica a una de alta tecnología y alto valor agregado y, posteriormente, a los servicios especializados. Sin embargo, este proceso se ha caracterizado por una activa presencia del Estado a fin de fomentar y orientar el crecimiento económico y la internacionalización de su economía.

De acuerdo con Castells (1999), a partir de su independencia de Malasia, en 1965, el gobierno de Singapur comprendió que el pequeño y empobrecido territorio podía salir adelante sólo si lograba convertirse en una plataforma de exportación para las empresas transnacionales. Empero, para alcanzar este objetivo las autoridades del país consideraron que tenían que buscar los incentivos necesarios para atraer capital extranjero y recurrir a una planificación estratégica para la futura conducción de la economía. Fue así como, tras la represión y el desmantelamiento de los sindicatos independientes, el nuevo gobierno rápidamente pudo ofrecer al capital extranjero un entorno empresarial favorable, bajos costos laborales, mano de obra capacitada con dominio del inglés, una legislación social y medioambiental más flexible para la empresa, una eficiente infraestructura de transporte y comunicaciones, parques industriales construidos por el gobierno, una política fiscal estable y, algo por demás importante, estabilidad política y social.