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domingo, 26 de febrero de 2017

Guerra del Pacífico

Por una circunstancia feliz, sin ejemplo en la historia de las naciones, esta guerra en apariencia tan llena de peligros ha sido par a Chile una salvación, ha sido un negocio. Esta guerra vino a golpear nuestras puertas cuando la crisis más desconsoladora por su interminable duración tenia aletargadas nuestra industria y nuestro comercio; cuando la falta de trabajo llevaba el hambre y la desesperación a muchos hogares, cuando por la misma razón, se multiplicaban los crímenes; en fin, hasta el tranquilo horizonte de nuestra imperturbable paz interna comenzaba a cubrirse de nubes. La guerra lo ha cambiado todo: ha venido a ofrecer un inmenso campo al espíritu emprendedor de nuestros conciudadanos y a poner en movimiento la fuerza de nuestra vitalidad. Pasa lo mismo con la ocupación; aun ahora costea sus gastos por sí misma y deja un excedente de riqueza que permitirá a Chile recuperar su antigua situación financiera.


Isidoro Errázuriz, diputado por Valparaíso, en una sesión extraordinaria
de la Cámara de Diputados, 9 de agosto de 1881. En Salazar, Gabriel y Pinto, Julio. Historia Contemporánea de Chile III, LOM Ediciones, 2002.

miércoles, 24 de abril de 2013

A la conquista de África

No es por nada que el Mediterráneo tenga de un lado toda la civilización y del otro toda la barbarie. Está ahí, ante vosotros, ese bloque de arena y cenizas, ese montón inerte y pasivo que desde hace seis mil años es un obstáculo al progreso universal. Dios ofrece África a Europa. Tomadla. Tomadla, no por el cañón, sino por el arado; no por el sable, sino por el comercio; no por la batalla, sino por la industria; no por la conquista, sino por la fraternidad. Derramad vuestro sobrante en esta África, y al tiempo resolved vuestros problemas sociales, transformad vuestros proletarios en propietarios. ¡Marchad, haced! Haced carreteras, puertos, ciudades; creced, cultivad, colonizad, multiplicad.
Víctor Hugo, mayo de 1879

Misión del colonialismo europeo

Lo que ahora sentimos es que nuestro dominio sobre aquellos territorios solo puede justificarse si demostramos que aumenta la felicidad y prosperidad de los pueblos, y yo sostengo que nuestro dominio ha llevado y lleva seguridad, paz y mayor prosperidad a países que nunca habían conocido antes tales beneficios. Al llevar a cabo esta tarea civilizadora, estamos cumpliendo lo que yo creo que es nuestra misión nacional, al tiempo que encontramos la ocasión de poner en práctica las cualidades y potencialidades que han hecho de nosotros la gran raza gobernante. No estoy afirmando que nuestro éxito haya sido total en cualquier caso, ni que nuestros métodos hayan estado fuera de cualquier reproche. Pero mantengo que casi en cualquier lugar en el que el dominio de la reina ha sido establecido y se ha impuesto la gran Paz Británica, con ella ha llegado una mayor seguridad para la vida y la propiedad, y una mejora material de las condiciones de la mayoría.

Joseph Chamberlain, Foreign and colonial speeches. Londres, 1897.

La economía y el imperialismo

En la medida en que una nación tras otra entran en la era de las maquinarias y adoptan los métodos industriales más avanzados, es más difícil para sus empresarios, comerciantes y financieros colocar sus reservas económicas, y progresivamente se ven tentados a aprovechar sus gobiernos para conquistar con fines particulares países lejanos y subdesarrollados a través de la anexión y del protectorado (...). Este estado de la cuestión en la economía es la raíz del imperialismo. Si los consumidores de este país pudieran elevar tanto su nivel de consumo que fueran capaces de avanzar a las fuerzas de producción, no habría ningún excedente de mercancías y capital capaz de exigir del imperialismo el descubrimiento de nuevos mercados (...).

En John Hobson, El imperialismo. 1902.

domingo, 7 de abril de 2013

Conventillos en Santiago

Aunque el término [conventillo] se aplicaba a diversos inmuebles, el más común de ellos era una gran casa colectiva compuesta de piezas alineadas con un pequeño alero al frente. En cada cuarto se albergaba una familia distinta. Entre dos corridas de piezas se extendía el patio largo y angosto, de uso común para todos los arrendatarios. Su construcción era generalmente de material ligero. Los techos estaban formados por tejas mal unidas [...] produciendo en el invierno numerosas goteras con su secuela de inundaciones. El nivel del piso era casi siempre inferior al de la calle, generando mayor humedad.

miércoles, 3 de abril de 2013

Parlamentarismo: calamidad pública

"Sabe usted que nuestro parlamentarismo, en la forma que se ejercía, era un verdadero mal nacional y había adquirido los caracteres de una calamidad pública. Fui el primero en denunciarlo ante el país con insistente claridad y energía. Era absolutamente imposible gobernar. El Presidente de la República estaba reducido a un prisionero ante las exigencias irritantes de los parlamentarios. No había libertad para ningún nombramiento, ni para tomar ninguna resolución sobre cualquier negocio o asunto privativo de las facultades gubernativas, grande o chico, sin la correspondiente exigencia o imposición de uno o más parlamentarios. En el hecho gobernaba el parlamento en forma irresponsable, a la sombra y tras el biombo del Ejecutivo, cargando este con las responsabilidades y las críticas y censuras de los actos impuestos (...).

lunes, 1 de abril de 2013

Proclama pública del presidente Balmaceda

¡Al Ejército! ¡La Patria está en peligro! Treinta años de orden público que habrían dado a Chile progreso en el interior y crédito sin mancilla en el exterior han sido bruscamente interrumpidos por la sublevación de una parte de la Armada.

domingo, 31 de marzo de 2013

El salitre: promotor del desarrollo

Se ha arraigado en el país una corriente interpretativa dominante, que atribuye al auge salitrero una serie de funestas consecuencias para el desarrollo nacional, sin apreciar, adecuadamente, a nuestro juicio, las profundas transformaciones sociales, económicas y políticas e institucionales a que contribuyó a dar origen simultáneamente.

miércoles, 27 de marzo de 2013

1848: la primavera de los pueblos

En la historia del mundo moderno se han dado muchas revoluciones mayores, y desde luego buen número de ellas con mucho más éxito. Sin embargo, ninguna se extendió con tanta rapidez y amplitud. En Europa, la revolución de 1848 fue la única que afectó tanto a las regiones "desarrolladas" del continente como a las atrasadas y fue a la vez la revolución más extendida y la de menos éxito.

Inexistencia de clausura del debate


Caricatura en El Jeneral Pililo (1897)