lunes, 10 de junio de 2013

Desequilibrios

El periodo se caracterizó por el desequilibrio de poder, la crisis económica sostenida y las fracturas políticas en los países europeos. Tampoco estuvo ausente de tiempos bélicos en las colonias, de invasiones y el  más que tenso enfrentamiento ideológico entre el comunismo y el capitalismo.

Una forma de instancia pretendidamente “superior” de esa lucha fueron el fascismo y el nazismo. Aquí preferimos abandonar ciertas etiquetas de la tradición académica y denominarlos dos regímenes políticos que pretendían rechazar el “mal sistémico” del capitalismo liberal para establecer una férrea lógica amigo-enemigo determinada por la adscripción a valores tradiciones a los que se le sumaba el “pueblo” como actor social difuso pero impulsor de una nueva moral comunitaria y en nombre de quien se efectuaban todas las acciones.

miércoles, 29 de mayo de 2013

El caso de una megalópolis: HongKong-Guangdong

En la última década del segundo milenio está en proceso de constitución uno de los mayores asentamientos humanos de la historia, sobre la base de una unidad funcional espacial establecida, con discontinuidades territoriales, entre Hong Kong, Shenzhen, Cantón, los centros industriales del delta del Río de las Perlas, Macao y Zhuhai. En 1995, este asentamiento de hecho, sin nombre y sin definición administrativa (aunque incluye los principales centros urbanos de la provincia de Guandong), se extendía sobre 50.000 km cuadrados, con una población en torno a los 50 millones de habitantes. Sus componentes son diversos, algunos de ellos grandes ciudades multimillonarias, centros internacionales como Hong Kong o nacionales como Cantón. Shenzhen es una aglomeración de servicios y manufactura crecida al amparo de su legislación como zona económica especial: inexistente en 1980, hoy cuenta con un millón y medio de habitantes. Zhuhai es una activa ciudad orientada hacia el comercio nacional e internacional. Macao es un centro de turismo, diversión, juego y negocios diversos, que prepara su transición de colonia portuguesa a la soberanía china. Y en toda la geografía del delta, pequeños pueblos se han transformado en zonas industriales esparcidas en áreas rurales en las que trabajan unos 6 millones de trabajadores llegados de toda China. Estas fábricas funcionan como subcontratistas de las empresas industriales de Hong Kong o de empresas de toda Asia con sede en Hong Kong. Espacios rurales y colinas separan entre sí las distintas unidades de la megaciudad, pero una densa red de comunicaciones le permite funcionar cotidianamente como unidad. El ferrocarril ha sido electrificado y se ha duplicado su trazado; una red de autopistas está en construcción; la comunicación marítima y fluvial por hovercraft y ferry se ha incrementado considerablemente; y los vuelos locales entre Hong Kong y Cantón funcionan como puente aéreo. Un circuito de fibra óptica está en construcción para aumentar la capacidad de telecomunicación entre los distintos centros, conectándose con el resto del mundo por medio de satélites. Sistemas celulares, ya implantados en Hong Kong, cubrirán el conjunto de este sistema urbano antes del 2000. La múltiple articulación de esta megaciudad con la economía global está asegurada. En 1995 estaban en proceso de construcción cinco nuevos aeropuertos, dos de ellos  nternacionales de gran capacidad: el de Lantau en Hong Kong, y el de Cantón, junto con los aeropuertos de Shenzhen, Macao y Zhuhai, con una capacidad de tráfico combinada para 150 millones por año. Asimismo, nuevos puertos marítimos de contenedores también estaban en proceso de construcción en North Lantau (Hong Kong), Yiantian (Shenzhen), Gaolan (Zhuhai) y Huangpo (Cantón), constituyendo el mayor complejo portuario del mundo en términos de capacidad de tráfico de mercancías. Zhuhai tenía también en proyecto reforzar su conexión con Hong Kong, mediante la construcción de un puente sobre el océano de más de 60 kilómetros. En la base de la formación de esta megaciudad hay dos procesos interrelacionados: la apertura de China a la economía global, utilizando su conexión especial con Hong Kong, y la estrategia competitiva de las empresas de Hong Kong utilizando la mano de obra barata y las favorables condiciones institucionales para la inversión en China, para descentralizar la mayor parte de su producción industrial en el delta del Río de las Perlas. En 1995 se habían localizado en el delta 10.000 empresas conjuntas de inversores de Hong Kong y 20.000 fábricas industriales, generalmente de tamaño medio. Los trabajadores suelen vivir en dormitorios cercanos a las empresas, habitualmente gestionados por las autoridades municipales. Materias primas, maquinaria y tecnología, provienen de Hong Kong, mientras que los productos industriales, una vez procesados, son devueltos a Hong Kong para su exportación, aunque los nuevos puertos de Yiantian y Gaolan están destinados a diversificar los centros exportadores. Los ingenieros y directivos tienen su base en Hong Kong y Shenzhen, la infraestructura de servicios a la producción en Cantón, y la supervisión local en las mismas fábricas. Numerosos gerentes e ingenieros viajan entre una y tres veces por semana entre los distintos puntos de la red de producción. El conjunto de esta megaciudad presenta una extrema diversificación interna, tanto social como paisajística, pero mantiene una unidad como sistema económico metropolitano y como sistema de comunicaciones.

Su multinuclearidad ofrece también una acusada jerarquía, con Hong Kong como centro cosmopolita global y Cantón asumiendo su papel como sede del poder político provincial. Shenzhen utiliza sus especiales conexiones con el poder central para convertirse en el mecanismo de relación entre el resto de China y la plataforma de exportación de Hong Kong. En fin, Macao se especializa cada vez más en ser Las Vegas del sur de China, como centro de esparcimiento multifacético para este gigantesco polo dinámico de la nueva geografía global.

 Woo Edward, S.W., Urban Development, 1994. En: Borja, J, y Castells, M. Local y Global. La gestión de las ciudades en la era de la información, Ed. Taurus, Madrid, 1997.

(Extraído del programa de estudio del MINEDUC para el electivo La ciudad contemporánea)

viernes, 24 de mayo de 2013

A las mujeres

Durante infinitos años, las mujeres han permanecido en el hogar cumpliendo allí con sus deberes, hasta que el desarrollo industrial las sacó de él para lanzarlas a la lucha por la vida. Pero esta alteración en las tareas femeninas, esta pérdida de la protección del hogar que debió acarrear al mismo tiempo la emancipación de la mujer, ha significado por el contrario, la consagración de un odioso estado en el que ésta se ve sobrecargada con la doble tarea del hogar y de la fábrica u oficina, sin ninguna legislación o ayuda especial que les permita ejercer sus deberes y derechos. Sin igualdad en la retribución del trabajo, ni posibilidad de hacer efectivas sus decisiones ante ninguno de los problemas que le atañen.

En una palabra, la mujer es hoy por hoy el ser más desvalido de la sociedad y como si esta situación no fuera aún lo suficientemente penosa, ahí están acechándola los espectros del fascismo y de la guerra, para privarla de todos sus pequeños derechos adquiridos, para obligarla a ser tan sólo la preparadora de máquinas de muerte en la retaguardia de la guerra o el descanso del guerrero fatigado de la lucha.

miércoles, 24 de abril de 2013

Crisis de 1929 y sus efectos en Chile

Carlos Ibáñez se convirtió en aliado de los capitalistas norteamericanos, a quienes les aseguró los monopolios del cobre, de la energía eléctrica, del salitre, de los tranvías y del comercio. Se calcula que, en 1930, las inversiones directas de capitales norteamericanos en Chile, sumaban 729 millones de dólares. Con ello, los primeros años de la dictadura dieron la sensación de una notable bonanza, que permitió emprender algunas reformas de carácter económico, estimulando la inversión hacia la industria liviana. Se solicitaron varios empréstitos a la banca extranjera, para desarrollar un gran plan de obras públicas, que provocaron una mayor subordinación de la economía chilena.

A la conquista de África

No es por nada que el Mediterráneo tenga de un lado toda la civilización y del otro toda la barbarie. Está ahí, ante vosotros, ese bloque de arena y cenizas, ese montón inerte y pasivo que desde hace seis mil años es un obstáculo al progreso universal. Dios ofrece África a Europa. Tomadla. Tomadla, no por el cañón, sino por el arado; no por el sable, sino por el comercio; no por la batalla, sino por la industria; no por la conquista, sino por la fraternidad. Derramad vuestro sobrante en esta África, y al tiempo resolved vuestros problemas sociales, transformad vuestros proletarios en propietarios. ¡Marchad, haced! Haced carreteras, puertos, ciudades; creced, cultivad, colonizad, multiplicad.
Víctor Hugo, mayo de 1879

Misión del colonialismo europeo

Lo que ahora sentimos es que nuestro dominio sobre aquellos territorios solo puede justificarse si demostramos que aumenta la felicidad y prosperidad de los pueblos, y yo sostengo que nuestro dominio ha llevado y lleva seguridad, paz y mayor prosperidad a países que nunca habían conocido antes tales beneficios. Al llevar a cabo esta tarea civilizadora, estamos cumpliendo lo que yo creo que es nuestra misión nacional, al tiempo que encontramos la ocasión de poner en práctica las cualidades y potencialidades que han hecho de nosotros la gran raza gobernante. No estoy afirmando que nuestro éxito haya sido total en cualquier caso, ni que nuestros métodos hayan estado fuera de cualquier reproche. Pero mantengo que casi en cualquier lugar en el que el dominio de la reina ha sido establecido y se ha impuesto la gran Paz Británica, con ella ha llegado una mayor seguridad para la vida y la propiedad, y una mejora material de las condiciones de la mayoría.

Joseph Chamberlain, Foreign and colonial speeches. Londres, 1897.

La economía y el imperialismo

En la medida en que una nación tras otra entran en la era de las maquinarias y adoptan los métodos industriales más avanzados, es más difícil para sus empresarios, comerciantes y financieros colocar sus reservas económicas, y progresivamente se ven tentados a aprovechar sus gobiernos para conquistar con fines particulares países lejanos y subdesarrollados a través de la anexión y del protectorado (...). Este estado de la cuestión en la economía es la raíz del imperialismo. Si los consumidores de este país pudieran elevar tanto su nivel de consumo que fueran capaces de avanzar a las fuerzas de producción, no habría ningún excedente de mercancías y capital capaz de exigir del imperialismo el descubrimiento de nuevos mercados (...).

En John Hobson, El imperialismo. 1902.